Hoy contamos con una colaboración muy especial, se trata de Sara Jiménez, dietista-nutricionista en Clínica Fanara que tratará de aconsejarnos para estar radiantes el día de vuestra boda o celebración especial. Tomad nota, nos venos.

¿Cómo conseguir nuestro objetivo de peso antes de nuestra boda?

Hola a todas. Soy Sara Jiménez, dietista-nutricionista en Clínica Fanara y os traigo algunas claves para conseguir nuestros objetivos de peso para así mejorar nuestro físico y sobre todo nuestra salud.

Cuando tenemos cerca uno de los días más felices de nuestra vida, queremos que todo esté perfecto para disfrutar al máximo. El vestido ya está elegido, los invitados, el menú… pero, ¿qué hay de nuestro peso? Es cierto que muchas novias sentimos que nos sobran unos kilitos para estar más radiantes de lo que estamos, y nuestra primera idea es ponernos a dieta hasta el día de nuestra boda.

Un error que cometemos es pensar que hasta el día de nuestra boda tenemos que pasar hambre para poder conseguir el objetivo de peso, pero eso no es así. Lo más recomendable es acudir a un dietista-nutricionista titulado para que nos asesore y nos haga ver que no tenemos que comer lechuga y pechuga únicamente, si no que tenemos una variedad de platos con los que disfrutar comiendo y a la vez bajar nuestro peso antes de la boda.

Lo recomendado no es que llevemos una alimentación saludable sólo cuando vemos cerca nuestro día, si no que deberíamos llevar un estilo de vida saludable todo el año, así mantendremos un peso adecuado toda nuestra vida.

Si esto no es así, no debemos alarmarnos, nunca es tarde para comenzar un estilo de vida sano. Lo que debemos hacer es comenzarlo y seguirlo durante toda nuestra vida y no acabarlo cuando pase la fecha. Es mucho más sencillo de lo que creemos.

La creencia más afianzada en nuestra mente cuando estamos a dieta es que debemos pasar hambre, que sólo tenemos que comer lechuga y pechuga, cuando esto dista mucho de la realidad. Si queremos bajar de peso, tendremos que comer todos los alimentos reales que existen, y por alimentos reales entendemos frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales, lácteos, carnes y pescados frescos. Si no tenemos ningún tipo de alimentación especial (vegetariana, vegana…) podemos incluir todos los grupos de alimentos sin problema. La clave está en eliminar los productos procesados que están cargados de azúcar (pizzas, bolsas de snacks, tomate frito, cereales de desayuno…).

Además, es recomendable abandonar el consumo de productos light, ya que al no contener grasa, van cargados de azúcar. Siempre se han criminalizado las grasas como las culpables de la obesidad, cuando ellas no son las malas de la película, si no el azúcar. Un consumo abusivo de azúcar desencadena en un sobrepeso u obesidad.

Para llevar una alimentación saludable y conseguir nuestro objetivo, debemos consumir mínimo tres piezas de fruta al día; lo ideal es que sean frescas, locales y de temporada, para aprovechar al máximo todos sus nutrientes.

Las verduras debemos incluirlas dos veces al día, y al igual que las frutas, deben ser locales, de temporada y frescas. Las verduras las podemos incluir como guarnición, en forma de sopa o consomé, en ensalada… la imaginación juega un papel fundamental.

Los lácteos podemos consumir 1 ó 2 al día o cada dos días si nos gustan; pero por lácteos entendemos leche, queso y yogures naturales, no batidos de chocolate, zumos de frutas, natillas o yogures de sabores, estos productos están cargados de azúcar que nos harán aumentar de peso.

Los frutos secos deberíamos tomarlos todos los días, un puñado es lo recomendable. En cuanto a los cereales, lo ideal es que sean integrales, para aprovechar al máximo sus nutrientes y aportemos un extra de fibra a nuestra alimentación.

Las legumbres debemos incluirlas en la alimentación, ya que son uno de los alimentos más completos que podemos encontrar; la frecuencia de consumo ideal es de 2 a 3 tres veces a la semana, siempre acompañadas de verduras.

En cuanto al pescado, su consumo debe ser priorizado frente a la carne; debemos tomar pescado de 3 a 4 veces a la semana y carne consumirla 2 ó 3 veces.

Como vemos, una alimentación saludable para bajar de peso no significa que tengamos que pasar hambre. Una alimentación bien planificada puede llevarnos muy lejos.

Y junto a la buena alimentación, no puede faltar la práctica de ejercicio físico diario. Sin ejercicio, la pérdida de peso será menor y veremos pocos resultados. La alimentación y el ejercicio son dos términos que no pueden ir el uno sin el otro.

Conseguir nuestras metas de peso antes de nuestra boda es posible, como hemos visto. Lo más recomendable es que si deseamos hacerlo, vayamos a un dietista-nutricionista para que nos asesore y consigamos estos resultados a lo largo de toda nuestra vida.

Sara Jiménez, dietista-nutricionista.